DESDE EL PALOMAR: DIVERSAS ELECCIONES

 en la sección Actualidad

NUEVAS POLÍTICAS,
VIEJAS FORMAS

En estos momentos, en los que ya estamos
inmersos en esta especie de maratón electoral que nos llevará desde elegir al
gobierno nacional (Congreso y Senado), hasta nuestra representación en Europa,
así como las elecciones autonómicas y municipales, se
ponen de manifiesto las “nuevas políticas” y “los nuevos rostros” en la
propaganda electoral. Ya cuelgan en algunas de nuestras farolas los carteles
electorales para las generales y dentro de poco serán sustituidos por los carteles
de los candidatos a Europa, las autonomías y las alcaldías. Algunos y algunas
desearían estar “colgados” pero la precipitación no es buena consejera, porque
cuando menos lo esperas pueden cambiar cosas. Pero si hay algo en común, es que todos hablan de la nueva
política, de las nuevas formas
políticas, de los nuevos tiempos.
Basta fijarse un poco para ver que nuevas, solo son las caras en los carteles, porque en el mundo de
la política son viejos. Porque esta nueva política, estos nuevos políticos, utilizan
las viejas formas, las viejas tretas. Una de ellas es la pureza de posición. O
estás conmigo o estás contra mí, y si estás contra mí, simplemente te aniquilo
y dejas de existir en el partido. Ya no cuentas, ya no vales. Tus opiniones ni
se escuchan ni se tienen en cuenta, solo mis fieles tienen espacio y opinión,
eso sí condicionada y controlada.
Ni que decir tiene que se hace más presente
que nunca la frase de Groucho Marx “Estos son mis principios. Si no te
gustan…tengo otros¨. Cambio lo que tenga que cambiar si voy a tener recompensa.
Cambio de parecer, cambio de partido, lo que sea necesario con tal de
sobrevivir.
También se acude al insulto, a la calumnia, a
las manchas en el honor. Yo digo y mis acólitos me siguen porque de tanto
hablar mal algo queda, algún daño se hace.

A mi
electorado les ofrezco la luna, total, seguramente, no cumpliré, pero qué más
da, sólo se trata de vender el producto y que me lo compren. El cumplimiento
del programa electoral es una cosa que no interesa.
Y hagamos obras y más obras, plantemos
arbolitos y adecentemos calles y acerados. Da igual que sean estrictamente
necesarios o que haya otras prioridades para los vecinos. Marketing, marketing.
Y como no, pan y circo. O solo circo. Espectáculos sin
fin, entradas regaladas, espacios a reventar. Mientras el pueblo se distrae, yo
puedo seguir comprando voluntades para quedarme en este sillón que tanto me ha
costado conseguir, por el que he dejado
a tantos compañeros en la cuneta.
En fin, viejas formas, viejas tretas que los
políticos que pretenden regenerar los partidos y las instituciones, están
utilizando y que van a ampliar más la brecha entre los ciudadanos y sus gobernantes.
Debemos entender la nueva política de otra
forma. Hecha con la participación de la toda la ciudadanía, de todas las
generaciones, de todos los grupos, de todas las corrientes, de todas las
sensibilidades. De todos y todas, hasta de los que critiquen. Todo enriquece,
todo aporta. Todos y todas somos necesarias para construir un futuro mejor

María
Jesús Díaz

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