DESDE OROMANA – LA GRAN LABOR DE UNA OBRA SOCIAL

 en la sección Actualidad, Sociedad

AFAR, 33 años ofreciendo ayuda a los más necesitados de Alcalá y
contribuyendo a mejora social de la ciudad


La Asociación
Nacional AFAR es una entidad de naturaleza asociativa y civil, de carácter benéfico
sin ánimo de lucro, con personalidad jurídica y plena capacidad de obrar para
el cumplimiento de sus fines, con sujeción a lo establecido en el ordenamiento
jurídico. AFAR es fundada un 23 de noviembre de 1.987 por el sacerdote, hijo
adoptivo de Alcalá, D. Manuel Ángel Cano Muñoz, siendo declarada Asociación de
Utilidad Pública por el Ministerio del Interior con fecha 14 de marzo de 2003.

PARTICIPACIÓN DE ALCALAREÑOS EN UN ACTO DE AFAR
Por todos los
alcalareños, es conocida la gran labor que vienen desarrollando en Alcalá y que
de manera excepcional se encuentran ampliando tanto su ámbito de actuación como
el trabajo y dedicación que ponen a diario, todos y cada uno de los
profesionales que componen dicha organización. Todos ellos mantienen el firme
compromiso y la dedicación diaria por continuar con un proyecto, que ha
demostrado un gran crecimiento y aportación para todos, desde los propios
usuarios hasta los alcalareños que participan de alguna manera, desde
voluntarios hasta empresas alcalareñas que aportan su granito de arena.
Siempre han estado
frente a los retos más difíciles en materia de exclusión, dando la cara. En
estos años de intachable trayectoria se han ganado el respeto de toda la ciudad
que orgullosa tiene en AFAR  una de sus señas
de identidad y ejemplo de la solidaridad de Alcalá. En ella más que
trabajadores, hay personas que han entregado su vida a los demás y que
individualmente también constituyen un ejemplo a seguir.
En estos años, AFAR
se ha ganado el derecho a quedar fuera de intereses personales o colectivos. El
derecho a que su nombre, su trayectoria y su labor diaria no sean usados en
beneficio particular del tipo que sea. El uso de su nombre para intentar
obtener rédito político o para saldar cuentas personales, sin importar el daño
que se pueda hacer es justo lo contrario de lo que enseña el ejemplo de AFAR.
Si en la obra social construida por Manuel Ángel y su gente predomina la
entrega en la ayuda a los demás, aquellos que no tienen reparos en atacar a una
institución como AFAR, se colocan en el lado del egoísmo y la falta de
escrúpulos.
El tiempo y el
trabajo ponen a cada uno en su sitio. Cada uno debe saber dónde quiere estar.
El lugar de AFAR desde luego está en lo más alto de la consideración de Alcalá
y nadie podrá bajarlo de ese lugar.
Mientras tanto,
queridos alcalareños, sean felices!!
Alejandro Calderón Sánchez

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