Las intervenciones en la Torre Mocha configuran un espacio para la cultura y el conocimiento de la historia local

 en la sección Actualidad, Economía, Sociedad

La Alcazaba de la Torre Mocha es uno de los espacios que concentran mayor densidad de historia local en Alcalá. Fue fortaleza para defender la puerta de Santa María que daba acceso al recinto fortificado y luego alojó el primer Concejo de la ciudad, el equivalente a los ayuntamientos actuales. En su construcción hay elementos islámicos, como su hermoso arco de herradura y cristianos, ha sido testigo del mejor cante flamenco, de la Feria de Alcalá y lugar de cultura. Es un espléndido mirador sobre la ciudad en el que se han realizado importantes actuaciones recientes y donde se seguirá incidiendo para completar su restauración y su adecuación a usos culturales.

La alcaldesa de Alcalá, Ana Isabel Jiménez, ha destacado que “el Castillo de Alcalá por su gran extensión y riqueza patrimoniales objeto de actuaciones permanentes y ahora estamos centrados en la Torre Mocha, un lugar cargado de posibilidades. Estoy segura de que se convertirá en un foco de atracción de visitantes y de cultura, así como uno de los lugares favoritos de los alcalareños para sus paseos, ya que además tendrá justo a su lado el Centro de Interpretación del Castillo, sobre el que ya estamos actuando para hacer más comprensible nuestra fortaleza y dotarla de un lugar donde ofrecer servicios y un punto de restauración”.

El Castillo de Alcalá es una enorme extensión fortificación donde las actuaciones de consolidación e investigación se desarrollan de forma permanente enmarcadas en la programación del denominado Plan Almena. En los últimos tres años el Ayuntamiento ha invertido en este espacio más de un millón de euros en obras de consolidación y restauración. La Torre Mocha ha concentrado buena parte de las intervenciones en el Castillo de Alcalá en los últimos meses. Ahora llegará el turno de la restauración de todo el espacio, con la consolidación de sus estructuras. También se estudiará las posibilidades de uso de un enclave que tendrá una clara vocación como espacio para la cultura y para la realización de actividades vinculadas con la música o las artes escénicas.

Por su parte, la delegada de Patrimonio, Ángeles Ballesteros, indica que “la Alcazaba de la Torre Mocha es uno de los elementos más interesantes de los componen nuestra fortaleza, la investigación ha realzado su valor y ahora tenemos más datos para acometer una rehabilitación integral que nos permita hacer más comprensible este espacio y con él, la historia de Alcalá”.

Pero en los últimos meses se ha desarrollado una intensa actividad en este lugar. La campaña arqueológica realizada en este enclave ha supuesto la realización de sondeos arqueológicos y análisis de estructuras emergentes. En esta intervención se ha podido analizar la totalidad de las estructuras de la alcazaba: muros, torres y elementos singulares. Además se han abierto varios sondeos arqueológicos, con el objetivo de documentar contextos bajo superficie.

Los hallazgos más importantes se han producido en el análisis de la propia alcazaba. Por una parte, parece confirmarse una cronología bajomedieval (siglo XIV) para la formación del recinto, que ocuparía y transformaría el espacio preexistente de la Puerta de Santa María, perteneciente a la muralla de la Villa. A esta fecha podría adscribirse la portada monumental con arco de herradura, que constituye uno de los elementos más interesantes de este enclave. Se ha realizado la excavación de la cimentación de esta portada, arrojando una envergadura total de casi cuatro metros y medio, coronada al exterior por elementos heráldicos que se han documentado por primera vez.

Por otra parte, al exterior del recinto se han localizado restos de estancias y pavimentos fechados asimismo hacia el siglo XIV, y construidos en paralelo a la propia alcazaba. Mientras que el recinto de Torre Mocha parece probable adscribirlo a una iniciativa de carácter militar, las edificaciones exteriores podrían corresponderse con el “Corral del Concejo”, en el que tuvo su sede el Concejo (Ayuntamiento) de Alcalá durante la baja Edad Media.

Los trabajos, bajo la dirección del arqueólogo, Enrique Domínguez, con amplia experiencia en intervenciones en el Castillo de Alcalá, han permitido la recuperación de un importante número de piezas cerámicas, destacando sobre todo diversas producciones bajomedievales y modernas (siglos XIV / XVIII), un período del recinto fortificado poco conocido hasta la fecha.

Tras la finalización de los trabajos, las estructuras documentadas han sido protegidas y los sondeos cubiertos, como es habitual en este tipo de intervenciones de diagnóstico, a la espera de la definición del Proyecto de Conservación y Rehabilitación del conjunto de la Alcazaba de Torre Mocha y sus espacios exteriores.

En este proceso el entorno de la construcción sufrió los efectos de la borrasca filomena. Este temporal  afectó a toda España en enero de 2021 y provocó el derrumbe de una parte del muro de la cuesta del Águila, sin dañar a ningún elemento patrimonial. Lo que se vino abajo corresponde a una zona de relleno. La actuación ha consolidado muro, donde se produjo el desprendimiento, pero además se ha actuado en toda la zona contigua para crear un sistema de canalización y de drenaje del agua que se acumulaba en este punto y que había provocado la inestabilidad del talud que definitivamente colapso el temporal filomena.

Para asegurar toda la zona y evitar nuevas filtraciones se ha acometido una obra compleja que incluye la pavimentación del espacio superior que además ha permitido mejorar la accesibilidad de la zona. El resultado ha incluido también la creación de un hermoso mirador sobre Alcalá en forma de paseo.

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